Comprar un diamante

Buscáis un anillo de compromiso, es vuestro primer contacto con el mundo de la joyería y no sabéis por dónde empezar?

Ha llegado el momento de haceros con esos pendientes de brillantes con los que tanto tiempo lleváis soñando y queréis hacerlo bien?

Os dejamos nuestros consejos básicos para no equivocaros.

1.Estad atentos a las 4 C s del diamante

Los anglosajones hablan de 4 letras C para definir las características de un diamante: Colour (Color), Clarity (Pureza), Cut (Talla) y Carat (Quilates). Poner en común estas cuatro características objetivas de cada diamante será lo que nos ayudará a definirlo.

Analicemos uno por uno estos rasgos:

COLOR:

Escala de color diamantes

El color es quizás la primera característica en la que nos fijamos en un diamante. La escala más utilizada actualmente es la que fijan los laboratorios gemológicos GIA, los más prestigiosos mundialmente, basada en letras de la Z a la D, siendo D el blanco más excepcional que podemos encontrar.

Cada joyero tiene su estilo y decide apostar por la línea de producto que más conveniente le parece. Nosotros, desde nuestros inicios, apostamos por la calidad como punto de partida y trabajamos exclusivamente con calidades de diamante excepcional y extra. Siguiendo esta filosofía que nos caracteritza, os recomendamos comprar siempre piedras que tengan un color de un blanco igual o superior a G, lo cual significa permanecer en una gama de color extra, es decir hablar de piedras extremadamente blancas.

Los diamantes que encontraréis en nuestras piezas SANT serán en la gran mayoría de los casos de color F o G.

Sin embargo, un buen color es necesario pero no suficiente. Analicemos otros aspectos básicos.

PUREZA

El criterio de pureza en un diamante se refiere al grado de inclusiones que pueden encontrarse en su interior. Cuantas menos inclusiones tenga, más puro y más preciado será.

Os dejamos la escala con la que se evalúa la pureza de un diamante, siendo Flawless el más puro y P3 el menos puro.

Nuestro consejo es que compréis siempre diamantes que no tengan un grado de pureza inferior a VS2.

Los diamantes que encontraréis en nuestras piezas SANT estarán siempre entre un grado de pureza Flawless y VS2, manteniendo así la línea de calidad por la que siempre hemos apostado.

 

escala-pureza-diamantes

TALLA

La talla es la forma que el tallador da a una piedra para transformar el mineral en bruto en una piedra tallada en la forma que se le haya querido y podido dar.

Cuando hablamos de talla del diamante, nos referimos a dos puntos:

a) A la forma dada al diamante.

Os mostramos en esta pequeña ficha algunas de las diferentes tallas-formas que se dan universalmente a los diamantes en la actualidad.

Tallas diamante

(*Queremos aprovechar este punto para aclarar una pregunta que muchos visitantes nos formulan:

“Qué diferencia hay entre un diamante y un brillante?”

El diamante es el nombre genérico del mineral que después se talla en diferentes formas. Una de las tallas, la más popular, es la talla brillante, que es un diamante tallado en forma rodonda, con 57 facetas.

De la misma forma, el diamante tallado en forma cuadrada con 76 facetas es un diamante talla princesa, el diamante con forma de rectángulo octogonal es un diamante talla esmeralda, y así siguiendo todas las diferentes tallas-formas que tienen los diamantes una vez tallados por el hombre.

Por lo tanto, el nombre genérico es diamante. El brillante es el diamante tallado “redondo”, aunque popular y erróneamente a menudo se tienda a generalizar el término brillante.

b) A que la piedra esté tallada con proporciones correctas

Es muy importante que una piedra esté tallada con las proporciones adecuadas para lucir al máximo y reflejar la luz debidamente.

talladiamante

Esta quizás es la característica más difícil de apreciar para el que no es docto en la materia.

Cuando los diamantes tienen un cierto tamaño y ya son certificados (muy recomendable a partir de 0,50-0,60ct), deberemos mirar en el certificado la cualificación de la talla.

Personalmente, os recomendamos que siempre optéis por piedras con tallas cualificadas a partir de Very Good (es decir Very Good, Excellent o Ideal).

QUILATES

Cuando nos referimos a quilates, nos referimos al peso del diamante.Se usa la abreviación ct (carat).

Un quilate equivale a 1/5 de un gramo y es la unidad con la que se mide universalmente el peso de las gemas.

Dentro de una misma calidad (talla, color y pureza), cuanto mayor sea el diamante, mayor será su precio.

Nuestro consejo es que cuando queráis comprar una piedra partáis siempre de la base de buscar un diamante de excelente calidad (color, pureza, talla) y que a partir de esta premisa busquéis el tamaño (peso, quilates), que más se adapte a vuestro presupuesto, a la ocasión, y al tipo de joya que queréis.

2-Los certificados

Aunque no hace falta ser profesional para apreciar, poniéndolos de lado, la inmensa diferencia entre como luce un diamante de más calidad respecto a uno más sencillo, en general es difícil para el que no es entendido en la materia, a quien dirigimos este post, valorar las 4 Cs de las que hemos hablado en el punto anterior.

Ante este hecho, en el momento de comprar una pieza con diamante o un diamante solo, dos factores nos ayudarán a saber qué tenemos delante:

a)El certificado de un laboratorio gemológico

En diamantes de un peso superior a 0,50-0,60ct, os recomendamos comprar piedras que estén certificadas por un laboratorio gemológico de reconocido prestigio. El certificado describirá exactamente todas las características del diamante: peso, color, pureza, talla, ubicación de las inclusiones.Será el Documento de Indentidad de la piedra y deberemos tener especial cuidado en conservarlo. Dejadnos añadir que no todos los certificados tienen el mismo prestigio ya que no todos los laboratorios aplican el mismo grado de exigencia en su criterio para cualificar las gemas.

b)Vuestra confianza en el joyero

Los diamantes de peso inferior a 0,50-0,60ct no suelen estar certificados por un laboratorio gemológico, ya que el precio de la certificación es en general desproporcionado respecto al precio de la piedra.

En este caso, en piedras inferiores a 0,50-0,60ct, lo que SANT ofrecemos es nuestro propio certificado, que contiene la fotografía de la pieza y la descripción de las características de la(s) gema(s).

3.Cuidado con el preocupante incremento en el mercado de diamantes tratados artificialmente!

El progreso es imparable, y como casi todo, nos aporta cosas buenas y otras no tan buenas. Una parte negativa es sin duda la destructiva adulteración de lo que es natural. Los diamantes no escapan a esta tendencia, y vemos con preocupación la creciente aparición en el mercado de diamantes que han sido tratados artificialmente para eliminar sus impurezas o mejorar su color.

Estos diamantes son piedras muy económicas de base, ya que son de poca calidad, y los diferentes tratamientos que se les aplican permiten darles una apariencia fantástica para el que no es entendido en la materia. De esta forma, se podrán vender a precios a menudo abusivos en relación a su coste y al bajo valor real que tienen.

Es absolutamente exigible que el joyero que opte por comerciar con estas piedras tratadas avise a su cliente del tipo de diamante del se trata, pero desgraciadamente no siempre es así.

Qué podéis hacer para evitar un disgusto con piedras tratadas?

– si la piedra tiene certificado, verificar que en ningún lugar mencione que sea tratada (TREATED)

-desconfiar de precios irrisorios

-tratar con un joyero de confianza.La confianza es la base de la nuestra profesión.

En NINGÚN CASO encontraréis un diamante tratado artificialmente en nuestras joyas SANT.

4-La montura más adecuada

De la misma manera en que una persona, para lucir en su máximo esplendor, debe sacarse partido con un estilismo que le favorezca y a la vez sea fiel a su personalidad, debemos buscar para un diamante la montura que más potencie su belleza natural, y que a la vez sea acorde al estilo de quien va a llevarlo.

Esta es la parte más subjetiva en la elección de una joya con diamante, ya que existen infinidad de gustos y estilos.

Aun así, aseguraros:

-de que la montura es segura para la piedra.

-de que potencia la belleza del diamante, realzándolo y no ahogándolo.

 

 

 

Esperamos que esta pequeña guía os sirva de orientación y os recordamos que estamos a vuestra disposición.